Depresión
Vida-en-evolucion.blogspot.com. La vida es un constante aprendizaje , además de ser tarea a desarrollar, en la que cada cual ha de implicarse y aplicarse. Nada de hundimientos. Lo mejor para huir del sentimiento persistente de inutilidad, de la pérdida de interés y de la falta de esperanza en el futuro, es la entrega al prójimo en plenitud sin esperar simplemente dar.
Emergiendo navegando por la atmósfera de la vida, nos daremos cuenta que aún teniendo más medios para existir, nos falta saber habitar en la alegría de vivir. La depresión, es la enfermedad de moda en la época actual. Para estas nuevas situaciones, necesitamos a marineros que nos reanimen, con arcas estables y brújulas con un destino y que nos hagan ver que el océano de la vida es una ola de muertes, pero también de resurrecciones.
Coincidimos que la mayor victoria es vencerse a sí mismo". Somos frágiles, lo sabemos; pero, caer en el desaliento es como suicidarse a corazón abierto, romper el canal de la existencia y ofuscarse en la aflicción, cerrando las ventanas del alma a la contemplación de los jardines del magistral universo. Se necesitan inventores de hospitales de terapia intensiva que aviven la vida. Porque el arte de vivir es el alegre arte de evitar las penas, de aprender a sobrellevarlas.
Nos falta una nueva cultura en favor de la vida, una estela difícil de cobijarla sin una acertada estrella que nos oriente al amor. Para ello, necesitamos invertir en compasión humildad en humanidad. Es cierto, que no hay dinero capaz de pagar esa donación que todos precisamos en algún momento, pero más doloroso es que comencemos a saber vivir cuando fenecemos.
El mayor tormento de la tristeza es Descubrir que las pequeñas cosas nos engrandecen: "Todo el arte de vivir con paz y resignación está en saber animarse a alegrarse el existir con cada rayo de sol". A veces nos tragamos demasiadas penurias o dolores , sin compartir nada, resultando difícil ver la luz por si mismo. Olvidamos que un acto de amor vale más que grandiosas y proliferas empresas. Nos otorga una alegría tan vivificante al corazón como de emergente salvavidas a la vida.
Padecemos un empobrecimiento cultural inconmensurable . Nada nos llena place o satisface. Porque lo que buscamos que nos complazca, es puro materialismo. La vida no es valorada en el amor, avanzando así hacia una civilización depresiva. Esto nos conduce a cuerpos en oferta y en venta, hacia una degradación del amor siendo solo sexo que se muestra en las olas de confusión moral, infidelidad y estar ahí a la expectativa en lo amoral en la tentación de una nación cosmopolita pero capitalista atesoradora de objetos y recuerdos inertes carentes de valía y amor.
El planeta mismo no es estimado como razón de vida. Consecuencia de ello, las tinieblas del egoísmo destructivo en mal uso y explotación del medio ambiente, nos imprimen también su aire depresivo. Se puede vivir de muchos modos, pero hay modos que no dejan vivir, y eso hay que atajarlo antes de que sea tarde. Siendo que nuestra juventud hoy en día piensan que posar una pseudo felicidad en las redes sociales de amores de paso sonrisas fingidas inmersos en alcohol drogas armas y para ellos eso es poder tristemente lo prohibido es lo que vale hoy en día y estas historias ficticias jamás tendrán un final feliz.
En todo lo que se opone a la vida real , nos deprime. La vida es para vivirla y para saber beberla. Nos abaten los homicidios de cualquier género, los genocidios, el aborto, la eutanasia y el mismo suicidio voluntario; todo lo que viola la integridad de el ser humano como las mutilaciones, las torturas corporales y mentales, incluso los intentos de coacción psicológica; todo lo que ofende a la dignidad humana, como las condiciones infrahumanas de vida, los encarcelamientos arbitrarios, las deportaciones, la esclavitud, la prostitución, la trata de blancas y de jóvenes; también las condiciones ignominiosas de trabajo, en las que los obreros son tratados como meros instrumentos automatizados de lucro, no como personas libres y responsables; todas estas cosas y otras semejantes son ciertamente oprobios que, al corromper la civilización humana, deshonran más a quienes los practican que a quienes padecen la injusticia y la toleran.
Esto es un alarmante panorama televisado a veces con caudalosa morbosidad implícita misma de la confabulación de los medios informativos carentes de credibilidad honestidad veracidad que actualmente soportamos, nos puede agrandar y forjar el corazón de piedra, pero al final nos cae en nosotros mismos y nos amortaja también la existencia. Las estadísticas nos hablan de incrementos tanto en violaciones como en violencias. Los sucesos más macabros dejan de ser noticia, porque lo noticiable, es que no haya sucesos. ¡Qué poco vale la vida humana para algunos!. Claro, esto deprime. En la selva de asfalto nadie está a salvo.
Nuestra vida es un ensayo de la obra magistral llamada destino, desde luego, es una tarea a desarrollar en la que cada cual ha de implicarse y aplicarse. Nada de pantanos o hundimientos. Lo mejor para huir del sentimiento persistente de inutilidad, de la pérdida de interés y de la falta de esperanza en el futuro, es la entrega al prójimo mismo.
Siendo un alimento el ayudar a vivir. La mejor de las psicologías y de los programas. La fuerza del corazón todo lo puede, la que germina del amor, sin contaminantes, en estado puro, para que purifique. Así cultivados, creceremos por dentro, en el optimismo, en la cultura del hacer, Hacer las cosas por las cosas sin esperar la recompensa, ya que nunca las rosas reclaman su perfume". Porque la vida, sólo la viven, aquellos que la donan a pesar de los dolores que soporta, pero eso es el verdadero vivir de el ser, que grandioso sería poder sensibilizarnos como por arte de magia comprendiendo que lo único a lo que venimos a este plano es a compartir y expander el amor aprender de algunas otras formas de hacerlo respetando y respetándonos. MD Luis Dugas
Comentarios
Publicar un comentario